Perdida entre cursos

miércoles, 19 de febrero de 2014

Hoy voy a confesarme: estoy enamorada.

Es dulce, de líneas finas y delicadas, esbelta, imponente... perfecta. Estoy enamorada de mi tarta de boda (que no es que haya boda, solo es el estilo de la tarta). Fue poco a poco, primero no lo veía claro, los dos pisos, que se aguantaran sin hundirse, la capa de fondant, hacer mi primera flor, las decoraciones en glasa real. Cada vez me gustaba más y, sin darme cuenta, ahí estaba, mi tarta terminada!

 Todo pasó en el taller de Alma's Cupcakes, en Madrid. Tenía mi curso des de Diciembre. Cuando salieron dudé un momento, pero lo compré pensando en lo que pasa siempre con los cursos de Alma Obregón: vuelan! No puedo arrepentirme lo más mínimo de haberme ido hasta Madrid. Pagas un curso pero te llevas mucho más: técnicas nuevas, una experiencia, un día maravilloso, conocer a gente nueva, compartir tu pasión...

Todo ha ido sobre ruedas, todas las dudas que tengas antes del curso te las responde Mavi, (mamá, pinche, una mujer encantadora). Luego llegas al taller y ya te espera Alma, con su mega sonrisa imborrable. Ella es una "cabecita loca llena de proyectos andante". Una chica joven, entusiasta, que ha llegado donde está trabajando (¿alguien cree que se lo han regalado?), es simpática, agradable y una gran persona. Siempre está volcada en proyectos sociales, ayudando, preocupada por aquellas personas más desfavorecidas, por aquellas enfermedades menos conocidas, gran amante de los animales. Es una persona sencilla, cercana... podría seguir, pero espero que mis palabras hayan despejado las dudas que muchas personas tienen sobre ella (totalmente preconcebidas) y que me habían hecho llegar antes de mi viaje a Madrid.

Cabe decir, que ya había coincidido con Alma en tres firmas de libros en Barcelona. Y cuando una persona llega corriendo, con el pelo mojado, las zapatillas de correr colgando en la mochila... porque sabe que tiene una cola de gente esperándola, ya dice mucho. Y que se acuerde de mi gata Muffin, lo dice todo!

Sí, sí, lo admito. También fui porque me hacía ilusión. Y porque la primera vez que entré en su blog sacaba fotos de sus cupcakes en la ventana de su apartamento en Alemania (no sé cómo llegue a él) pero podéis ver un ejemplo aquí de como ha cambiado su trabajo hasta ahora. Pero fui, sobretodo, porque creo que es bueno trabajar con diferentes profesores, sus distintas técnicas, sus maneras de explicar... y que tu cojas de ellos aquello que más se adapte a ti para que poco a poco tengas tu propia forma de trabajar.

Ahora os voy a contar un poco lo que hicimos en el curso, a ver si así os animáis a ir! En este tipo de cursos, no se hornea el bizcocho, ya te lo dan hecho, porque sino, no habría tiempo. Primero hicimos 3 buttercream (chocolate, galleta maría y avellana) y también preparamos el almíbar.

Las tres pink ladies trabajando


Nivelamos los bizcochos, los pintamos con almíbar y los rellenamos y cubrimos con buttercream (yo usé los tres, veremos como sabe el mejunje!). A continuación lo refrigeramos y cubrimos nuestras bases de fondant. Seguimos cubriendo nuestro dummie (es un bizcocho de porexpan muy útil para practicar y hacer tartas modelo, pues no se estropea).

Cubriendo el dummie

Después, seguimos cubriendo el bizcocho con fondant, le insertamos unos palos de plástico (para que al montarla no se hunda) y montamos nuestras tartas.

Nuestras tartas a medio montar

Ya después de comer, hicimos las flores (una peonia que podía ir abierta o cerrada) con pasta de goma y las dejamos secar.

Formando los pétalos

OJO! La flor no se puede comer de un bocado! En el interior hay una bola de porexpan! ;)

Mi flor secando

Decoramos nuestras tartas con glasa, en este punto aprendimos diferentes decoraciones y cada una pudo escoger el resultado final de su tarta. En el piso de abajo, marqué una rosa y la decoré con glasa utilizando la técnica del brush embroidery (se trata de arrastrar las líneas de glasa utilizando un pincel húmedo). Alrededor, hice unos puntitos, cuyo resultado final me encantó (parecen mini perlas).

Detalle de la técnica del brush embroidery (Mi primera vez, tengo que practicar)

En el piso de arriba quise practicar las guirnaldas, hice una simple para no cargar mucho la tarta y las rematé con tres puntitos para seguir un poco con la idea del piso inferior. Finalmente, colocamos nuestras peonias y unos pétalos y la rematamos con una cinta de raso alrededor de la base.
Con mis compañeras de curso
Como veis, un curso muy completo! La única pega es que no pude saludar a Ari, que todavía se está recuperando de un accidente que sufrió y a la que aprovecho para mandarle ánimos!

Orgullosa saliendo del taller
Pero éste no es el único curso al que he asistido últimamente. También hice uno con Sílvia de Noma Cake's, de tartas con bordes perfectos y asistí a un taller de croissants de mantequilla en la panadería Turris, con Xavier Barriga. Pero estos cursos vendrán en entradas siguientes...

Un beso!

Naroa





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