Tarta Minnie, un clásico!

miércoles, 5 de noviembre de 2014

Eva es mi clienta número 1. Con ello me refiero a que fue la primera y es la mejor.























Eva también es adicta al chocolate. No sé si ella lo sabe, pero yo, con el tiempo, me he dado cuenta... Bizcocho de chocolate, relleno de chocolate, cobertura de chocolate… Os acordáis del pastel que le encargó a su marido? Choco-choco-choco! Temo el día que descubra que existe el fondant de chocolate…!!!!!


Para el tercer cumpleaños de su hija quería un bizcocho de color claro así que, ¡asombrosamente! Cambiamos al bizcocho de vainilla! Qué gran acierto y combinación con un ganache de chocolate negro como relleno y cobertura!


*La Minnie es de plástico
Habéis hecho ganache alguna vez? Es de lo más fácil!

Sólo necesitamos:
  • 400g de chocolate negro
  • 200g de nata para montar
  • O bien cualquier medida que sea 2 porciones de chocolate por cada porción de nata.
  • Calentamos la nata en un cazo y la retiramos del fuego al primer hervor.
  • Vertemos la nata encima de las tabletas de chocolate que previamente habremos partido en trozos pequeños
  • Lo dejamos reposar 1 minuto y empezamos a mezclar con unas barillas
  • Cuando esté totalmente integrado, lo tapamos con papel film y lo dejamos reposar unas horas, yo lo dejo toda una noche. 


¡Ya podemos rellenar y cubrir nuestra tarta!

*NOTA: Si queda demasiado espeso, podemos darle un punto de calor con el microondas y mezclar con las barillas para poderlo extender sobre la tarta. 


El ganache, además, nos permite hacer bordes muy rectos que siempre dan un aspecto más profesional a las tartas.

Parte trasera de la tarta

La tarta gustó a todos! Como siempre, bañada en almívar de vainilla y, en esta ocasión, con una fina capa de mermelada de frambuesa entre el bizcocho y el ganache.


Sé que a la reina de la fiesta le encantó su pastel y eso, para mi, es lo más importante!


Creo que este lazo me llevó unos 30 intentos... pero al final quedó perfecto!
Un abrazo família de Castro!




Naroa 

¡Una calabaza de miedo!

jueves, 30 de octubre de 2014

Cuantos días sin publicar!!! Como siempre, haciendo mil cosas y sin un momento para dedicarle al blog! Para compensar, ahora vendrán unas cuantas entradas seguidas!

Hoy os traigo otro DYI que ayer hice en el último momento. Había comprado la calabaza hacía días en el mercado y viendo que no la iba a cocinar (normalmente cocino las que venden cortadas por la mitad) me decidí a decorarla. 


Las calabazas decoradas o Jack-o'-lantern se empezaron a relacionar con Halloween en el año 1866, en EE.UU., aunque la festividad tiene origen céltico. Las calabazas se decoraban con formas horribles para ahuyentar al maléfico espíritu de Jack-o'-lantern, que iba por las casas pidiendo truco o trato. Si no pactabas con él, sus trucos consistían en maldecir las casas, sus habitantes y el ganado. 

Y ahora que ya sabemos su historia, ¿cómo decoramos nuestra calabaza?

Compramos una calabaza redonda, mejor en el mercado o frutería, las del súper especiales para Halloween son más caras.


Buscamos un diseño que nos guste o nos inventamos uno y lo marcamos para, más o menos, cortar siguiendo un patrón. No pasa nada si nos equivocamos o cortamos por dentro de la línea, luego la borraremos.


Cogemos un cuchillo robusto y afilado y cortamos un círculo alrededor del tallo, un poco en diagonal para que no se escurra hacia dentro cuando lo pongamos de tapa. 


Cuando abramos, veremos algo más o menos como esto:


Retiraremos toda la pulpa y las semillas* e intentaremos, con una cuchara vaciadora sacar tanta "carne" como podamos para que al cortar la cara nos resulte más fácil. 


Ya podemos empezar a tallar la cara de nuestra calabaza, preferiblemente con un cuchillo muy afilado y pequeño. Pero con cuidado!!!!! Yo usé los cuchillos que se ven en la foto, de la marca Arcos. Los venden en el Corte Inglés por unos 2,5€ y cortan muchísimo!


Finalmente, repasamos todos los orificios de la cara, quitando el exceso de "carne" para que pase por el agujero la máxima luz posible. Limpiamos con un poco de acetona los restos de rotulador y ponemos una velita de té en el interior. Apagamos la luz y voilá! Nuestra Jack-o'-lantern!


Espero que os animéis a proteger vuestras casas de Jack!

*Las semillas se separan de la pulpa, se espolvorean con sal o con azúcar moreno y canela y se tuestan en el horno a 200º hasta que se doren.


"Caçadors de bolets"

domingo, 28 de septiembre de 2014


Cuando me pidieron una “tarta seta” sólo me vino una imagen a la cabeza: la típica roja con puntos blancos de Los Pitufos o Mario. Pero no me estaban pidiendo ese tipo de seta… la chica que me hablaba al otro lado del teléfono me estaba contando lo aficionado que es, su ahora marido, a la recolección de setas. Además, le encantan los caracoles y eso también se debía reflejar en el pastel.



Así que como hago siempre, me puse a rebuscar en internet, diferentes setas, pasteles y caracoles y cómo podía integrarlo todo. Era un reto porque iba a hacer una seta en 3D, donde el “sombrero” reposaría todo su peso en el “pie” de la seta, puesto que todo iba a ser de bizcocho. Los caracoles, de fondant, serían parte de la decoración de la tarta.



Lo que hice fue hornear dos bizcochos de vainilla, el básico que hago siempre. Para la parte de arriba usé un molde de 20cm y, para la base, un molde de 15cm, ambos de 10cm de alto. A continuación tallé los bizcochos dándoles la forma deseada y con una lira los corté en tres partes cada uno. Como siempre, los bañé en almíbar (también de vainilla, puse una fina capa de confitura de fresa (una nueva de Home Chef, natural, y que lleva fresas enteras) y una capa de buttercream de fresa. Luego los cubrí de buttercream y refrigeré para que endureciera un poco.



Mientras, cubrí una basé de 20cm con fondant blanco y marqué las láminas de la parte de abajo del “sombrero” de la seta. Utilicé una esteca para fondant y marqué unas más profundas que otras. Esta parte iría hacia abajo, monté la tarta en la parte que no estaba forrada y luego, lo cubrí todo con fondant formando un pequeño reborde alrededor de la base. La parte de abajo la cubrí como se hace habitualmente.



Para montar las dos partes, lo hice siguiendo el esquema de abajo: 6-8 palitos para aguantar la parte superior y uno (el puntito rojo) que atravesaba la base de la parte superior hasta la mitad de la tarta (previamente había agujereado el centro de la base de cartón para poder introducir el palito).

Por último, pasé tres capas de pintura comestible (colorante marrón mezclado con vodka) hasta conseguir el marrón oscuro que se aprecia y añadí unos detalles para darle un poco de vida. Modelé dos caracoles, unas hojas mordisqueadas, hierbas y flores y molsa hecha de bizcocho rallado y teñido de verde.



Espero que os haya gustado esta tarta tan otoñal y que tengáis toda la información por si os animáis a hacer una vosotros!




Gracias por llegar hasta aquí!


Naroa Castro

Pastel rústico de boda

martes, 2 de septiembre de 2014

El fondant es, básicamente, plastilina de agua y azúcar. Como todo el mundo lo sabe, mucha gente lo evita. A mi, personalmente, no me gusta mucho para comer, prefiero "pelar" los pasteles y sólo comer el bizcocho. Pero es que gracias al fondant se pueden hacer formas maravillosas, bordados, colores y peripecias que dejan a más de uno con la boca abierta.


Yo prefiero no abusar del fondant, la crema de mantequilla también nos permite hacer bonitas decoraciones que todos se comen. Creo que cada persona, cada evento y cada celebración tienen que tener un pastel acorde y el que hoy os enseño es un buen ejemplo de lo que os comento.


Este pastel me lo pidió una amiga, que más bien ha sido una hermana durante muchos años de mi vida. Con ella hemos vivido de todo: vacaciones con nuestras famílias en el norte, escapadas a casa de sus abuelos a Tarragona y fiestas mayores en Gombrèn, fin de año en mi casa y cabalgatas de reyes en Barcelona. Eramos una auténtica família y tengo miles de recuerdos a su lado.


Encontró a su alma gemela en la universidad, un chico aventurero y amante de la montaña como ella y organizaron una boda que reflejaba a la perfección el carácter de ambos. Se casaron en un puente románico, en la montaña, y celebraron un distendido banquete decorado y pensado hasta el último detalle. Ayudaron amigos y família, ¡esto sí que fue una boda handmade y totalmendte DIY!


Así que nos pusimos a hablar del pastel y ella quería uno como este, del curso de Alma Obregón, cubierto de fondant, decorado con glasa y una peonía. Pero después de que me contara como sería la boda, le enseñé pasteles más rústicos, cubiertos de crema, y luego todavía más sencillos, sin cubrir, los ya famosos naked cakes.


¡Y este fue el resultado! 3 pisos de bizcoho de vainilla, rellenos de crema de fresa aplicada con boquilla de estrella ancha, una fina capa de mermelada de frambuesa, bañado con almívar de vainilla y decorado con margaritas frescas y frutos rojos (fresas, frambuesas, arándanos y moras).


Un toque más rústico: montado en un trozo de tronco que mi padre cortó en casa.

El toque final: espolvoreado de azúcar glas justo antes de salir!

Lo mejor de la boda: poder asistir y que todos te feliciten por lo bueno que está, ¡mil gracias!


Espero que os inspire para hacer vuestros propios pasteles, jugad con la manga pastelera y os saldrán auténticas maravillas!

Cajas decoradas

jueves, 24 de julio de 2014

Cuando empecé el blog pensaba que podría publicar más a menudo, pero me he dado cuenta de que no. No tengo más tiempo, pero además, no horneo lo suficiente como para publicar algo cada semana! Y os preguntaréis, si no hornea, ¿Qué hace para no tener más tiempo? Pues de todo un poco! Con el piso nuevo no me aburro (bueno, antes tampoco). Si miro a mi alrededor siempre encuentro mini proyectos que podría empezar y siempre ando liada con algo. Todo lo hago muy de andar por casa y he pensado que quizás os podría interesar alguna de las cosas que hago yo misma.


 La nevera americana que compramos no es muy alta y, además, tiene un espacio entre la puerta y el ¿motor? en la parte de arriba. Es la medida perfecta para poner un par de cestas rústicas para ganar algo de almacenamiento. Pero con todos los gastos del piso... de las cestas rústicas que me encantan de cualquier tienda de decoración, pasé a coger unas cajas de cerezas del mercado que se pone los domingos justo debajo de casa. Además, también me han servido para poner patatas y cebollas en la repisa de la ventana que da a la galería:  cajas multiservicio!


Empecemos!

Necesitamos:
  • Cajas de madera de fruta (pregunta en la tiendas del barrio o en el mercado local)
  • Papel de lija
  • Pintura (dos colores, yo usé el sobrante de pintar las paredes del piso para el blanco y compre un bote pequeño de pintura azul)
  • Sellos y tinta (las letras y la tinta son de Tiger y el corazón es una parte de un sello de Mr. Wonderful)
  • Troqueladora (compré unas troqueladoras pequeñas en Tiger de muchas formas)
  • Papel adhesivo
  • Cinta adhesiva

Pasos:
  • Lijamos la caja para que al manipularla no nos hagamos daño
  • Pintamos la caja. Si tiene dibujo como era mi caso necesitará dos capas para cubrirlo bien, si la caja es lisa, una capa será suficiente.

  
  • Dejamos secar (yo la dejé una noche) y pasamos un paño húmedo para limpiar los restos y que no nos ensuciemos.

  • Formamos la palabra que queremos escribir con los sellos y la centramos. Estampamos los sellos encima de donde estaban colocados para no torcernos. Con la tinta empapamos la parte del sello grande que queremos usar y limpiamos el resto para que no manche la caja.


  •  Yo me quedé en este paso, coloqué mis cajas en su sitio y a los dos días encontré que les faltaba algo. Me puse a pensar, las vacié y se me ocurrió probar con lo siguiente.
  • Troquelamos papel adhesivo con un motivo sencillo, por ejemplo un corazón (tengo troqueladoras de tulipanes, mariposas... pero con pintura el dibujo no hubiera quedad nítido). Pegamos el papel adhesivo formando más o menos una cenefa. Con un pincel pequeño, rellenamos las formas (yo le dí dos capas) y dejamos secar. 

  • Otra opción es coger tiras de cinta adhesiva y colocarlas en diagonal (o vertical o como se te ocurra). También hice dos capas.

Ahora mis cebollas, mis patatas y mi fruta y verdura para madurar descansan en unas acogedoras cajitas decoradas hasta su consumo. ¿Qué os parecen?








Cake Pops de boda

lunes, 7 de julio de 2014

Yo antes tenía un blog de bodas. Sí, sí, de bodas! Hablaba de decoración, de vestidos, de invitaciones... pero nunca lo hice público porque me daba verguenza. Así que nadie lo leía. Y lo dejé.


Cuando empecé a escribir en este, tuve que asumir que debía hacerlo público o me pasaría lo mismo. No es que la repostería se me dé mejor que las bodas, en realidad sigo al día de todo lo que gira alrededor de un vestido blanco y entro, al menos, una vez al mes en la web de Pronovias!


Total, que cuando me pidieron estos cake pops, no pude ser más feliz. Fue como juntar mis dos pasiones! Contacté con la chica que se encargaba de organizar la boda y me fui de visita de inspección. A mis ojos, todo lo que vi, formaba una boda perfecta! Si por mi fuera, lo podrían guardar todo en una caja para, en un futuro, utilizarlo en la mía!


Eso fue todo lo que necesitaba para inspirarme en los cake pops. Un par de indicaciones de la encargada de la mesa dulce y listo! Rojos, blancos, mobiliario antiguo, vintage, un toque divertido, brillante... Y voilá!

Cake Pops de limón / Cake Pops de chocolate (unas 30 unidades de cada)
Ingredientes
1 bizcocho de limón (En mi caso éste de Noma Cake's) / 1 bizcocho de chocolate (en mi caso éste básico de Noma Cake's)
100g de queso crema
1 bolsa de candy melts (sabor vainilla) / 1 bolsa de candy melts (sabor chocolate negro)
Manteca de cacao o manteca vegetal (Crisco)
Palitos para cake pops
Preparación
Desmigamos completamente el bizcocho con las manos
Añadimos el queso crema bien frío, poco a poco, debe quedar una masa compacta que nos permita hacer bolitas que no se rompan.
Cogemos porciones de masa y hacemos bolitas de unos 30g. Refrigeramos al menos 2 horas en la nevera o media hora en el congelador.
Derretimos los candy melts en el microondas, en intervalos de 30 segundos. Yo utilizo una taza para que sea más fácil bañarlos. Añadimos manteca vegetal crisco o manteca de cacao (yo compré la manteca de cacao pero no me funcionó mejor que la vegetal) a cucharaditas para que nos quede más líquido.
Sacamos las bolas y les hacemos un agujero con el palito de cake pops hasta la mitad. Mojamos el palito en los candy melts y lo introducimos en el agujero. Refrigeramos hasta que endurezca (así la bolita no se cae al bañarla).
Cuando el palito esté bien fijado, sacamos los cake pops de 5 en 5 (para que estén bien fríos y el chocolate se endurezca antes) y los bañamos. Los giramos dando vueltas al palito y damos unos golpecitos en el borde de la taza para que caiga el exceso de candy melts.
Los clavamos en porexpan, en un vaso lleno de azúcar o arroz o como yo, los ponemos planos encima de papel de horno para decorar posteriormente los palitos.

Si aguantamos los cake pops por la base, tienen más estabilidad y se pueden aprovechar los palitos para poner mensajes!
*Si vais a añadir decoración, este es el momento. Yo hice las flores y los corazones un día antes y las pegué cuando el chocolate todavía estaba húmedo.
Cake Pops de limón

Cake Pops de chocolate
Cake Pops de Oreo (30 uds.)
Ingredientes
3 cajas de paquetitos de Oreo
100g de queso crema o de nutella (para mi, la consistencia con el queso crema es mejor para formar las bolas)

1 bolsa de candy melts (sabor vainilla)
Manteca de cacao o manteca vegetal (Crisco)
Palitos para cake pops 
Preparación
Trituramos las galletas Oreo en el vaso de la batidora o similar (támbién podemos darles golpes con el rodillo dentro de una bolsa de plástico)
Mezclamos con el queso crema o la nutella y seguimos los mismos pasos que con los cake pops de limón o chocolate.
Cake Pops de Oreo
Es un postre muy divertido de hacer y sencillo. Mucha gente compra el bizcocho ya preparado o usa madalenas o sobaos, aunque yo prefierlo hacerlo!
Cake Pops de limón
Espero que os gusten!
Naroa  
 PD: Así los presentaron en la boda!